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13 junio, 2016

SE LLEVA EL VELO

El velo vuelve pisando fuerte. Un elemento decorativo que alberga una larga tradición a sus espaldas. Anteriormente, en algunas culturas, siempre ha simbolizado pureza y castidad. Con el paso del tiempo su significado ha ido evolucionado al igual que su diseño, convirtiéndose en un complemento más para la novia. No hay que olvidar, que utilizar el velo no supone tapar todo el rostro, sino que puede estar incorporado debajo o arriba del recogido o como tocado. Con el velo también vuelve ese aura de misterio. Un misterio que resalta el toque especial y romántico de la novia.

Si te decantas por este simbólico complemento, tienes distintos modelos de velo para que elijas el que más se adapte a tu rostro y gustos:

  • El velo catedral: son los típicos velos con una largaría de dos metros y medio aproximadamente, los cuales aportan movimiento y dinamismo a la silueta de la novia. Un velo que queda fenomenal con los diseños más clásicos.
  • Hasta el codo: es un velo que tiene una largaría hasta donde empieza la falda del vestido. Al igual que el velo catedral, siempre irá enganchado en la parte posterior de la cabeza.
  • Velo corto: llega hasta los hombros cubriendo el rostro de la novia. Se caracterizan por llamar más la atención que el propio vestido. Perfecto para las novias que quieren potenciar este complemento.
  • Velo francés: perfecto para aquellas novias que quieran innovar el día de su boda. Este velo se caracteriza por cumplir la función de tocado cubriendo el rostro con una red o malla.

¡OJO! Debes decidir siempre el vestido antes del velo, a no ser que este complemento tenga un gran valor sentimental para ti, sea una reliquia o sea de gran calidad. Lo más importante es que el velo se adapte al vestido sin ningún tipo de problema.

VELO. TOCADO MIMOKI. FOTO VOLVORETA BODAS

¿Cómo elegir el velo perfecto?

  • Si apuestas por seguir las últimas tendencias, sin lugar a dudas debes elegir el tul de seda, tan caracterizado por su caída perfecta y no aportar volumen.
  • Dependiendo del vestido, decántate por un velo o otro. Si el vestido es sencillo, siempre puedes escoger un velo más recargado y viceversa.
  • El color del vestido también es clave para elegir el velo adecuado. Este complemento jamás debe ser más claro que el vestido, aunque puede tener diferentes tonos como un color más rosado o un blanco marfil.
  • Hay una gran variedad de estilos, solo tienes que fijarte en el diseño de tu vestido y obviamente en tus gustos. Existen velos de seda natural, con puntillas o algunos más sencillos para que no sea el centro de atención.
  • El velo no es un complemento obligatorio, pero si apuestas por él, es crucial que vaya en armonía con el vestido, la forma y el diseño del vestido.

NOVIA CON VELO FOTO DE APB

Una vez ya has elegido el velo adecuado solo queda cuidarlo para el gran día. Tienes dos opciones. Por una parte guardarlo en papel de seda y ubicarlo en un cajón seco para que no se estropee. Es muy importante no arrugarlo y cambiarlo de posición cada seis meses. Por otra parte, siempre puedes optar por confiar en profesionales para que ese día el velo esté perfectamente cuidado.

¡Ya sabéis! el velo puede ser el complemento más especial de tu boda. Arriésgate y encuentra el que más se adapte a ti.