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21 febrero, 2020

¿Qué hubo de algo nuevo, prestado y azul en la boda navideña de Laura?

¿Sois de las que pensáis que sí o sí hay que cumplir con llevar ese algo nuevo, algo prestado, algo viejo y algo azul? Hoy nos apetece contaros nuestra propia experiencia con esta costumbre tan conocida que envuelve el ritual de la boda porque es digna de mención ¡No os perdáis la gran inocentada de nuestra boda celebrada el 28 de diciembre!

El algo nuevo de Laura ¡Los zapatos y los pendientes!

Para los zapatos de la boda confiamos en la firma valenciana Loovshoes especializada en calzar a novias e invitadas y dirigida por Cristina de Algo Nuevo Prestado y Azul y Cristina de Diario de una invitada. Juntas crearon Loovshoes en 2018 y algunas de nuevas novias ya habían confiado en ellas previamente por lo que teníamos su mejor recomendación (Laura, Irene, Mariapi…).

Su showroom está ubicado en el 40yuno, al igual que Aleste Atelier y eso nos ayudó muchísimo a la hora de realizar las pruebas de vestido y zapatos a la vez. Elegimos entre la amplia gama de colores, tejidos y diseño, el que más encajaba con las necesidades de Laura. Buscábamos algo muy cómodo y que quedara bien con el estilo de la boda y resto de detalles.

Foto Diego de Rando
Foto Diego de Rando

La decisión no fue fácil ya que había mil y una opción para personalizar a nuestro gusto ¿Tacón de 12, 10, 7,5 o 6 centímetros? ¿Tacón fino o grueso? ¿Tejido? Finalmente escogimos el salón mimosa, un diseño de 5 piezas en la que destacaba la puntera con escote recto, tacón grueso y pieza talonera con un ribete que permite llevar tanto arete tobillero como una bonita lazada ¡Toda una gran elección para aguantar hasta las cuatro de la mañana!

Foto Diego de Rando
Foto Diego de Rando

Los pendientes fueron un regalo muy especial de las mejores amigas de Laura, un diseño con forma de flor y pistilos con cristales blancos de la firma Olvido Madrid.

Foto Diego de Rando
Foto Diego de Rando

El algo “prestado” de Laura

En El Must Have de la novia podéis encontrar un capítulo dedicado precisamente a esto “Prestadas, antiguas, con valor sentimental o incluso nuevas, sean como sean y sin lugar a dudas, las joyas son un complemento imprescindible que hay que saber combinar a la perfección ¿Vas a cumplir con el ritual de algo nuevo, algo viejo, algo prestado y algo azul?
La joyería es una de esas cosas que podréis conservar toda la vida. Elegidlas con el máximo sentimiento porque perdurarán años como un bonito recuerdo del día de vuestra boda. Cuando hablamos de las joyas de la boda, nos referimos entre otras cosas a las alianzas y arras, en el caso que decidáis pasar por el altar. Las alianzas son el símbolo del matrimonio por excelencia y su intercambio es un momento crucial de la ceremonia. Es importante elegir
bien las vuestras. Existe una infinidad de opciones y lo único que cuenta
es que tengan un significado especial para las personas que las lleven.
Podéis decidir el tipo de oro, el grosor, si las queréis lisas o grabadas, si
queréis que ambas sean iguales o diferentes, etc.

Y aquí os contamos nuestra bonita historia…!

¡Teníamos varias opciones para la elección de arras! Unas monedas antiguas de colección del padre de Laura, las arras eclesiásticas de plata de la familia de Teo y varias monedas que teníamos guardadas de Islandia de cuando vivió allí una temporada. ¡Difícil elección! Todas las opciones tenían mucho valor sentimental para ambos. Finalmente nos decidimos por las arras eclesiásticas y diseñamos unos saquitos de terciopelo a conjunto con los niños de arras.

Foto Diego de Rando
Foto Diego de Rando
Foto Diego de Rando

Las arras y alianzas estuvieron preparadas y guardadas hasta el último minuto antes de salir casa, cuando un pequeño imprevisto (de naturaleza muy humana) con el pequeño de la casa hizo que tuvieran que volver a entrar en casa y… ¿Adivina adivinanza dónde se quedaron las arras y alianzas? ¡Encima de la cama!

Lo nunca visto y jamás vivido en la historia de Fit for Weddings. Doy gracias de que fuera en nuestra boda y no en ninguna otra ¿Y qué hicimos? Mejor dicho, ¿y cómo lo resolvieron? ¡Nos casamos con las alianzas de mis padres! Y nosotros no nos dimos ni cuenta, de hecho nos hicimos varias fotos con “nuestras” relucientes alianzas sin saber nada de nada“.

Foto Diego de Rando
Foto Diego de Rando

Una gran anécdota con final feliz que siempre recordaremos. Así que os preguntamos ahora, ¿Vais a cumplir con el ritual de algo nuevo, algo viejo, algo prestado y algo azul?

No hagáis como nosotros, que lo único azul que nos acompañó fue un cielo despejadísimo junto a un bonito sol ¿qué más podemos pedir?

¡Feliz viernes!

Laura y Andrea